La navegación moderna se apoya en cartas digitales y plotters (chartplotters): pantallas que muestran tu posición GPS sobre la carta náutica, con profundidades, peligros, puertos y rutas. Pero hay muchas opciones y conviene entenderlas antes de invertir. Esta guía las compara y recuerda algo importante: la carta en papel sigue siendo un respaldo valioso.
Un plotter combina GPS y cartografía en una pantalla. Te muestra dónde estás, hacia dónde vas, la profundidad bajo la quilla (si lleva sonda), y te permite trazar rutas y marcar waypoints. Es la herramienta central de la navegación en un barco moderno.
Navionics es el estándar de facto: cartas detalladas, actualizaciones, datos de comunidad (SonarChart). Funciona tanto en plotters compatibles como en su app para móvil/tablet, que por poco dinero al año convierte tu teléfono en un plotter de bolsillo. Otras opciones: C-MAP (también muy extendida) y las cartografías propias de cada fabricante.
Lo ideal es combinar: plotter fijo como principal y app en el móvil como respaldo.
La electrónica falla: se queda sin energía, se moja, se cuelga. Una carta de papel de tu zona de navegación, un compás y saber usarlos son el respaldo que te saca de un apuro cuando lo digital deja de funcionar. No es nostalgia: es seguridad.
Para salidas costeras cortas y barcos pequeños puede bastar como sistema principal, pero lleva batería externa y, mejor, un respaldo. Para travesías serias, plotter fijo + respaldo.
Las cuatro grandes son fiables. Elige por presupuesto, por compatibilidad con la sonda/radar que tengas y por la interfaz que más te guste. En vela, muchos prefieren B&G.
El AIS (ver y ser visto por otros barcos) es muy recomendable, sobre todo en zonas con tráfico. El radar es útil en navegación nocturna o con niebla y en grandes travesías.
La electrónica forma parte del equipamiento y del coste de tener un barco. Revisa su estado al comprar de segunda mano y busca el tuyo en los anuncios de milbarcos.com.