El motor es el corazón del barco y, en el mar, una avería no es como quedarse parado en una carretera. El diésel marino es muy fiable si se cuida, y la mayoría de averías graves vienen de mantenimiento descuidado. Esta guía resume el calendario básico y los trabajos clave.
El aceite usado pierde propiedades y acumula ácidos que dañan el motor. Cámbialo en caliente (fluye mejor) con su filtro. En barcos suele extraerse por la varilla con una bomba de succión.
El gasoil marino puede traer agua e impurezas. El decantador separa el agua; vacíalo y cambia el filtro fino con regularidad. Un filtro sucio deja el motor sin fuerza o lo para.
Es una pieza de goma que bombea el agua de mar para refrigerar. Se desgasta y, si se rompe, el motor se sobrecalienta. Revísalo cada año y cámbialo cada 2-3 años o ante el menor signo de deterioro. Lleva siempre un impulsor de repuesto a bordo.
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El básico (niveles, aceite, filtros, impulsor, prefiltro) está al alcance de un aficionado con ganas y herramientas. Inyectores, válvulas y diagnósticos complejos, mejor a taller.
Un motor parado mucho tiempo también sufre (humedad, juntas resecas, gasoil degradado). Conviene arrancarlo y rodarlo de vez en cuando, y hacer el cambio de aceite por tiempo aunque no llegue a las horas.
Muchísimo. Un motor con mantenimiento documentado vale bastante más y da muchas menos sorpresas. Es uno de los puntos clave de la compra de segunda mano.
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